Desafíos del sector agroalimentario en México

México cuenta con un territorio de 198 millones de hectáreas, de las cuales aproximadamente 30 millones se utilizan como tierras de cultivo.

La actividad primaria es clave para el desarrollo del país, puesto que los productos agroalimentarios son el principal insumo para la producción de alimentos y al mismo tiempo son la base de un gran número de actividades comerciales e industriales. El sector agroalimentario en su conjunto representa 8.5% del PIB, aportando el sector primario 3.7% y la agroindustria, 4.8%
La baja participación de este sector en la economía del país, la condición de México como importador de productos agrícolas y el déficit comercial en productos básicos obedece, entre otros factores, a la permanencia de esquemas de producción poco tecnificados o con tecnologías obsoletas, la ausencia de opciones de financiamiento para invertir en insumos y nuevas tecnologías, así como al abuso de técnicas de cultivo intensivas en el uso de recursos naturales y agresivas con el suelo cultivable.

Desde 2015, México mantiene un superávit en la balanza comercial agroalimentaria. A pesar de la alta incidencia del sector primario en el desarrollo económico del país, su actividad ha representado menos de 4% del PIB total nacional desde el año 2000. Sin embargo, según datos de la OMC, México es el noveno país con mayores importaciones agrícolas a nivel mundial. No obstante, gran parte de los productos considerados básicos como el arroz, el trigo, la soya y el maíz se encuentran en amplio déficit.
Todo lo anterior, en conjunto, da cuenta de los bajos niveles de productividad y rentabilidad del sector agrícola. México se encuentra entre los países con mayor producción y exportación de alimentos, dentro de lo que destaca el dinamismo de algunos productos como el aguacate, las frutillas y la carne de res.

Principales retos del Sector Agroalimentario en México:

1. INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA LIMITADA

a. La falta de innovación en el desarrollo de procesos de producción más eficientes que fomenten un aumento de productividad del campo provoca que muchas de las cosechas del país no sean competitivas internacionalmente y que la producción no sea suficiente para satisfacer la demanda nacional, lo que incrementa la dependencia del sector de las importaciones. Como ejemplo se pueden mencionar los casos del maíz, el café y el cacao, los cuales han sido señalados como productos estratégicos a desarrollar por la SADER.

2. FINANCIAMIENTO LIMITADO PARA INVERSIÓN Y CRECIMIENTO

a. La baja competitividad internacional de algunos productos agrícolas mexicanos identificados como estratégicos para lograr la suficiencia alimentaria, así como los bajos precios locales, dificultan la inversión en nuevas tecnologías por parte de los productores. Adicionalmente, la ausencia de garantías y la falta de historial crediticio de una parte importante del universo de pequeños y medianos productores han sido los principales factores para que haya un bajo involucramiento de la banca en el sector. A diciembre de 2016, 3.27% de los créditos otorgados por la banca comercial en México fueron destinados a acreditados pertenecientes al sector primario. El monto total de dichos créditos representó 4.14% de la cartera total y se dividió entre 13,500 acreditados (3.80% de los acreditados totales de la banca comercial).

b. De acuerdo con datos del INEGI, los altos costos de insumos y servicios son el reto principal para los productores durante el desarrollo de actividades agropecuarias. Los pequeños y medianos productores son quienes tienen mayores dificultades para acceder a insumos y tecnología, lo que limita su productividad. En consecuencia, el sector público ha promovido programas de apoyo financiero para facilitar el acceso a paquetes tecnológicos e infraestructura productiva. Sin embargo, la inversión necesaria es muchas veces superior a los recursos disponibles. Considerando que, del total de las Unidades Económicas Rurales (UER) del país, 81% aún consiste en agricultura familiar, el potencial para implementar nuevos esquemas de financiamiento es muy elevado.

c. Adicionalmente, es necesario fomentar la cultura sobre el aseguramiento entre los productores. Otro aspecto importante a fomentar es la contratación de coberturas de precios que permitan minimizar el impacto de la volatilidad de los precios de los productos en los ingresos de los agricultores.

3. CAMBIO CLIMÁTICO Y SUSTENTABILIDAD:

a. Para alcanzar la suficiencia alimentaria y que ésta sea sustentable a futuro es necesario que los sistemas alimentarios de todos los países se adapten al cambio climático y al uso eficiente de los recursos naturales. Para ello se requiere llevar a cabo un diagnóstico sobre las debilidades del sistema alimentario nacional con respecto al cambio climático y los recursos naturales, así como adoptar nuevas prácticas y tecnologías adecuadas.

b. Según datos del INEGI, sólo 20% de la superficie parcelada con uso agrícola en México cuenta con tecnología de riego, lo que significa que el 80% restante depende de patrones de lluvia regulares, lo que vuelve los cultivos de dicha superficie más vulnerables al cambio climático.

c. Estos desafíos, en conjunto con la falta de esquemas de comercialización que permitan el intercambio directo entre los productores y los compradores, se traducen en niveles muy bajos de desarrollo regional.

d. En México existe un notorio desequilibrio entre el sector agroindustrial y el sector de la producción, visible en los altos niveles de desigualdad entre distintas regiones del país y en los ingresos y la calidad de vida de pequeños y medianos productores. Los niveles de desarrollo regional son especialmente bajos en las regiones en donde la mayoría de los pequeños y medianos productores carecen de capacidad para transportar sus productos y dependen de la presencia de intermediarios para poder venderlos.

4. REZAGO DE PEQUEÑOS Y MEDIANOS PRODUCTORES

a. Las CdV permiten integrar a pequeños y medianos productores en sistemas de producción que responden a la demanda. De este modo, los productores pueden asegurar la venta de sus productos, entrando en relación directa con la agroindustria y respondiendo a estándares de calidad específicos. Esta integración de los eslabones de la cadena de producción tiene el potencial de mejorar los salarios de los productores, reducir las jornadas laborales y fomentar el desarrollo del sector de la producción.

b. El esquema de cadenas de valor fomenta un mayor acceso a servicios básicos, educación y salud como consecuencia de la mayor demanda por servicios derivada del desarrollo regional.

c. El carácter de la iniciativa también impulsa a los productores a organizarse y facilita la transferencia de conocimientos tanto de cultivo, como de precios y mercados.

d. Se debe implementar insumos y tecnologías que incrementen la calidad de los productos para responder a las necesidades de la agroindustria. En los casos de Indonesia y Colombia, los productos que cumplen con la calidad requerida son adquiridos directamente por las industrias. De este modo el precio recibido por el productor se alinea al precio de mercado y se evita perder valor del producto al pasar por intermediarios.

e. Generar cooperativas y fomentar la organización de los productores facilita la transferencia de conocimientos y la capacidad de gestión de los productores.

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